En nuestro país se destinan anualmente, a pesar de la agudización del bloqueo estadounidense, no menos de mil 700 millones de dólares para la importación de alimentos dirigidos a satisfacer las necesidades básicas de la población y al desarrollo de la producción. El cerco de Washington obstaculiza las transacciones y encarece, con esta política restrictiva, las adquisiciones de equipamiento e insumos agropecuarios, lo que obliga a buscar en mercados lejanos los productos que necesita, a un precio mucho más alto.
Según informes sobre los daños del bloqueo económico, comercial y financiero, impuesto por Estados Unidos a Cuba, estos ascienden a más de 260 millones de dólares, solo en el sector agrícola. No obstante a las dificultades, la agricultura cubana avanza mediante el impulso de programas de desarrollo perspectivo, que incluye importantes inversiones en maquinaria, equipos y plantas agroindustriales, a fin de modernizar un sector que requiere mayor productividad y eficiencia.
En este sentido, la Empresa de Talleres Agropecuarios (ETA), perteneciente a la Organización Superior de Desarrollo Empresarial (OSDE) Grupo Empresarial de Logística del Ministerio de la Agricultura (Gelma), desde su creación en el año 2016, ha escalado peldaños en el cumplimiento de su encargo estatal, posicionándose como líderes en la prestación de servicios técnicos especializados en el sector a nivel nacional. Una de las condicionantes para el logro de los resultados positivos que se exhiben hasta la fecha, ha sido la venta, posventa y asistencia técnica a las nuevas tecnologías agrícolas que se introducen en la isla a través de programas de colaboración.
Luego de que el Fondo Internacional de Desarrollo Alimentario (FIDA),en alianza con el Ministerio de la Agricultura (MINAG),incluyera a 4 provincias orientales en el Proyecto de Desarrollo Rural Cooperativo (PRODECOR), se adquirieron sistemas de riego, equipos, implementos y otros recursos para la obtención de granos, con un presupuesto de 45 millones de dólares; donde le fue conferido un gran compromiso y responsabilidad a especialistas, técnicos y obreros de las unidades empresariales de base de Talleres Agropecuarios de Las Tunas, Holguín, Granma y Santiago de Cuba, destacándose en su labor la potenciación, en varios de sus municipios, de la instalación de los módulos de irrigación.
Incontables han sido las bondades obtenidas, a través del trabajo en equipo y el fortalecimiento de las relaciones horizontales, que han promovido el desarrollo local y la articulación de los organismos prestadores de servicios, las empresas agrícolas y los gobiernos, en pos del bien común. Los productores asociados a este programa tuvieron acceso a créditos e insumos, y fueron garantizadas las acciones de superación para aplicar la tecnología. Con tales antecedentes, se prevé un aumento en los rendimientos del maíz en un 60 por ciento, mientras que en el frijol de un 80 aproximadamente. El trabajo integrado y el esfuerzo colectivo, respaldará la canasta básica y el consumo social, además de contribuir a la sustitución de importaciones y la creación de nuevos rubros exportables, por ende, se traducirá en la mejoraría de la calidad de vida de la población y la seguridad alimentaria del país.

Meritorio el período de vigencia del programa estratégico, ha resultado el quehacer de las brigadas comerciales y departamentos técnicos productivos, los cuales no han cesado su labor en ninguna de las cuatro etapas en las que se dividió el proyecto. Otra figura determinante para el éxito alcanzado, han sido los Gestores Promotores de Ventas, cumpliendo con el nuevo modelo de gestión implementado por la OSDE Gelma, el cual tiene como epicentro la filosofía de estar “más cerca del productor”. Son distinguidos por la aplicación de técnicas comerciales para lograr una eficiente contratación y comercialización; controlar el comportamiento de la distribución; evaluar reclamaciones o quejas de los clientes; verificar la actualización de los pagos de las mercancías vendidas; realizar gestiones de ventas garantizando su comercialización; y ejecutar la estrategia de promoción de ventas.

De forma general, continuar incrementando la producción de alimentos, con el propósito de contribuir que la nación sea autosustentable en materia alimentaria, más que una meta es una realidad. La unión de fuerzas e intereses compartidos, la búsqueda de soluciones conjuntas y el fortalecimiento de la ciencia y la técnica, posibilitaron que PRODECOR no sea olvidado jamás, no sólo por los rostros felices de productores y familiares, sino por el capital humano de la Empresa de Talleres Agropecuarios que siempre dirá presente ante cada tarea que se le asigne; y que pese a las dificultades impuestas por los imperialistas: avanza.






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